
Manifiesto 2026
Millones de personas en todo el mundo están expuestas cada día a los efectos del uso de pesticidas y herbicidas en la agricultura. El uso de productos químicos sintéticos para el control de las «plagas» (de ahí el término «pesticidas») ha introducido cientos de principios activos y formulaciones peligrosas para la salud, lo que ha contribuido a la aparición de enfermedades crónicas como el Parkinson, el cáncer y alteraciones del sistema endocrino. Cada vez más estudios señalan una asociación entre la exposición a los pesticidas y el aumento de enfermedades como la diabetes, las disfunciones tiroideas y los trastornos del desarrollo neurológico y sexual, especialmente en las personas más vulnerables, sobre todo en los niños. Además, se ignoran los efectos combinados de estas sustancias («efecto cóctel»), aún poco conocidos porque las evaluaciones de seguridad se basan en sustancias individuales. Muchos pesticidas prohibidos siguen utilizándose gracias a excepciones. Cada vez es más urgente la aplicación del principio de precaución, la prohibición de excepciones para los pesticidas ya prohibidos y la prohibición de los pesticidas sintéticos para 2050.
MANIFESTAMOS PARA VOLVER A LA TIERRA
Todos los informes de las instituciones encargadas de supervisar el estado de salud de nuestro planeta, así como los primeros informes sobre los efectos económicos y tóxicos de las guerras en curso, demuestran lo dramática que es la situación e indican que el cambio del modelo de producción agrícola es un paso necesario y urgente. Manifestarse para volver a la tierra significa expresar la necesidad de pasar de una agricultura industrial a una agricultura ecológica (agroecología) campesina y artesanal, capaz de producir alimentos sanos para todos y de promover un retorno al respeto por la tierra y su fertilidad.
MANIFESTAMOS EN DEFENSA DE LOS CIUDADANOS, DE LOS TRABAJADORES Y DEL TERRITORIO
Para defender la salud de los ciudadanos expuestos a la deriva de sustancias tóxicas, exigimos la creación de zonas de seguridad de al menos 50 metros alrededor de los terrenos tratados con pesticidas sintéticos, la definición de zonas sensibles y la protección de todas las personas vulnerables.
Pedimos la prohibición de los pesticidas más peligrosos —empezando por el glifosato— y la puesta en marcha de una política de vigilancia real, con controles y sanciones adecuadas, que hoy en día no existen.
Exigimos normas de protección de la biodiversidad y de los hábitats naturales: prados, bosques, ríos y lagos.
Consideramos necesario frenar la expansión de los monocultivos, viñedos y huertos, ya sean convencionales o ecológicos, incentivando en su lugar la producción alimentaria local, ecológica y de temporada.
Somos solidarios con las luchas por la defensa de los derechos y de la dignidad de los trabajadores agrícolas y apoyamos la acción de lucha contra la explotación del trabajo esclavista y el caporalato en los campos, promovida por las Organizaciones Sindicales.